Higiene dental infantil

Desde pequeños es importante que acostumbremos a nuestros hijos a lavarse los dientes. Desde el año de vida deberíamos comenzar a tener unos hábitos básicos de higiene y hacerles a ellos partícipes y conocedores de la importancia de mantener sus dientes sanos y cuidados.
Hay quien piensa que los dientes de leche no necesitan cuidados; sin embargo, se equivocan por completo puesto que la higiene bucal es tan importante o aún más si cabe.
Por todo ello, es importantísimos que desde pequeños les enseñemos unos cuidados básicos para que crezcan con unos dientes limpios y una boca sana.
A diario, en la boca de cualquiera de nosotros, se acumulan miles de gérmenes. Si no los eliminas a diario, se acumulan provocando daños mayores y problemas en tus dientes y encías que pueden traducirse en enfermedades complicadas.
Cuanto antes empecemos a cuidar su boca mucho mejor; de hecho, es recomendable que ya, en sus primeros meses de vida, nos enrollaremos una gasa humedecida en agua tibia en el dedo índice y la pasemos por toda la superficie de los dientes del bebé, al menos una vez al día. De este modo, les vamos acostumbrando.
A partir de los 6 meses, tendremos que ser nosotros quienes lavemos sus dientes. Debemos elegir un cepillo adaptado a su boca, con cerdas suaves y con un mango lo suficientemente largo como para que nosotros podamos llegar con facilidad al interior de su boca, sin forzarle.
A partir de los 6 meses, también es fundamental elegir una pasta de dientes adecuada para su edad. Entre los 6 meses y los dos años la pasta dentífrica deberá contener 1000 ppm de flúor y aplicar el equivalente a un granito de arroz.
Entre los 2 años y los 6 años, tendrás que usar una pasta con 1000- 1450 ppm de flúor y aplicar el equivalente a la medida de un guisante.
Los mayores de 6 años, necesitarán una pasta con 1450 ppm de flúor. A partir de esta edad, deberá aplicar 1cm de pasta sobre el cepillo de dientes.
Cuando tu hijo cumpla los 3 años, es momento de enseñarle a lavarse los dientes convenientemente. Cuanto antes empiecen antes se acostumbrarán a seguir una rutina de higiene bucal.
Para que te resulte más sencillo enseñarle, el niño debe ver esta rutina como algo divertido a la vez que necesario. Obligarle a lavarse los dientes o castigarle con esta práctica, no ayudará en nada. La mejor forma de enseñarle, o al menos mi experiencia me lo dice, es acompañándole en la limpieza dental. Podéis lavaros los dientes toda la familia a la ves, e incluso inventaros un baile para acompañar este momento.
Ten en cuenta que los peques de la casa, tienden a imitar lo que hacen los mayores y hasta disfrutan aprendiendo al lado de estos.
Es necesario que enseñes a tu hijo que debe recorrer cada uno de sus dientes, con movimientos circulares y cortos, así como limpiar la lengua, para evitar posibles caries. A mis hijos les hace mucha gracia que les diga que los dientes hay que cepillarlo, NO FREGARLOS, ya que cuando eres pequeño, no sé si por miedo o por pereza, tiendes a pasar simplemente el cepillo por encima, sin más. Sin embargo, es necesario ejercer presión sobre el diente, por lo que cómprale un cepillo suave, infantil y una pasta dental con un sabor agradable.
Cuando aprenda la rutina de limpieza, ve aumentando la periodicidad hasta conseguir que lave sus dientes tras cada comida. Con el tiempo, debes conseguir también que use hilo dental y un enjuague bucal.
Para los más peques de la casa, yo recomiendo este pack: KIT LACER JUNIOR MENTA + CEPILLO+ NECESER
Con este Kit de Lacer llevará todo lo necesario de forma organizada, cuando salga de excursión, se quede a comer en el comedor del cole, o vaya a pasar el fin de semana con los abuelos.

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