- Noticias
- 0 me gusta
- 378 visualizaciones
- 0 comentarios
- hidratarse, hidratacion, hidratacion en el deporte, hidratacion corporal, hidratacion deportiva
Quizás solo te acuerdas de hidratarte cuando sientes sed. Ese es el momento en el que entiendes que tu cuerpo depende del agua para poder sobrevivir. Sobre todo, necesitas hidratarte con más frecuencia en estos meses de altas temperaturas, pues cada célula, tejido, piel y demás órganos necesitan agua para funcionar correctamente.
Una gran parte de nuestro organismo está formado por agua. De manera natural, la piel dispone de sus propios mecanismos para mantener su adecuada hidratación, creando una barrera protectora de agua y lípidos frente a los factores externos agresivos. Asimismo, ésta detiene la evaporación de la humedad, manteniendo el pH de la piel dentro de los límites adecuados para evitar infecciones.
El agua nos mantiene hidratados, así como también otras bebidas y alimentos pueden ayudarnos en esta tarea. Pero debes tener cuidado con otras que no lo hacen como las bebidas energizantes, las cuales no son iguales a las bebidas deportivas. Las primeras contienen grandes cantidades de cafeína que tu cuerpo no necesita.
En definitiva, sé que reconoces la importancia que tiene el mantenerte hidratado, pero ¿por qué olvidas hidratarte?
El calor, el sudor, la sequedad, la contaminación, el consumo de alcohol o tabaco e incluso el aire acondicionado pueden hacer que los niveles hídricos se pierdan. Por tanto, si te es difícil mantenerte hidratado, aquí te dejamos algunos consejos que pueden ayudarte:
1. Para saber más o menos la cantidad de líquidos que debes ingerir en estos tiempos de calor, divide tu peso en kilogramos entre 7. Esto te dará la cantidad de agua aproximada que necesita tu cuerpo al día para mantenerse hidratado.
Ten en cuenta que, por lo regular, la ingesta de litros diarios va de 2 a 2,5 litros. Pero si el calor aumenta o haces alguna actividad física, puede que necesites tomar más agua porque aumenta la pérdida hídrica.
2.Lleva contigo una botella de agua a todos lados. Toma agua continuamente a lo largo del día, incluso si no tienes sed. De hecho, si te da sed es porque ya tienes cierto grado de deshidratación.
3. Si no eres muy amante del agua del grifo, agrégale unas rodajitas de limón. Además del agua también tienes a tu disposición infusiones, zumos, caldos y lácteos que ayudan a hidratar tu organismo.
4. Cuando los niños están entretenidos en alguna actividad no son conscientes de que tienen sed. Debes estar pendiente y ser tú quien les acerque la botella de agua.
5. Cuando sientas hambre, detente y toma agua. Solemos confundir el hambre con la sed. Si en verdad tienes hambre, no podrás satisfacer esta necesidad tomando agua.
6. Puede ser que olvides hidratarte, por eso te sugerimos que establezcas horarios fijos para que no se te pase. Por ejemplo: toma agua al despertar, antes del desayuno, almuerzo, merienda, cena y cuando te vayas a la cama. De hecho, si tienes sobre peso, tomar dos vasos de agua antes de tu comida principal, mitigará tu hambre.
Otra buena idea es tomar un vaso pequeño cada hora.
7. Los niños pasan muchas horas en el agua ahora en verano, y mientras están mojados no tienen la sensación de estar sudando ni tampoco sienten sed, de ahí que no tengan claro la necesidad de beber agua.
8. Algunos alimentos como las frutas y verduras tienen un alto contenido en agua. Estos no pueden faltar en tu dieta diaria.
9. Evita el consumo de alcohol, ya que es diurético y deshidrata.
Y por supuesto..., ¡NO TE OLVIDES DE HIDRATAR TU PIEL!
10. Hidrata tu piel de manera tópica utilizando productos especializados. La hidratación tópica consiste en aplicar en la dermis, por ejemplo, aminoácidos y vitaminas combinadas con ácido hialurónico. Esta es una manera profunda y duradera de hidratar la piel. La piel deshidratada es una consecuencia más de la falta de hidratación de nuestro organismo, tenlo en cuenta.
11. Episodios diarreicos pueden deshidratarte. Si esto ocurre, no solo bastará con tomar agua, debes utilizar sueros de hidratación oral.
¿Cómo puedo saber que estoy deshidratada?
Tu piel te hablará fuerte y claro, pues se verá y sentirá seca. Además, cuando estás deshidratado:
-Orinas poco
-Confusión
-Sientes sequedad en la boca.
-Te sientes cansado o cansada y tienes somnolencia.
¿Aún tienes dudas? Puedes preguntarnos sin compromiso alguno.
Comentarios (0)