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Seguro que muchas como yo os hacéis un lío a la hora de elegir protector solar para los peques de la casa. Llega el verano y nos entra la duda de qué crema comprar, qué puede y qué no puede contener, cuántas ves la aplico… Hay tantas cremas solares y de tantos tipos nos hacemos un lío. Lo que sí que tenemos clarísimo como padres y seguro que tú también es que hay que protegerles bien pues el sol puede llegar a ser muy peligroso.
Por eso, hoy te dejo una guía con 10 recomendaciones. Es el manual básico para asegurarnos de que estamos haciendo las cosas bien:
1. Nunca apliques crema solar antes de cumplir 1 año. Antes del año de edad, la mejor forma de proteger a los bebés es no exponerlos nunca directamente al sol. Y cuando salgas a la calle, portege su cabecita con un gorro, evita salir en las horas de más sol… ¡Vamos! Los consejos normales y las recomendaciones que no hace falta que te diga que debes seguir porque tú más que nadie, sabes que debes tener cuidado.
2. Evita que le dé el sol en las horas centrales del día. Los rayos solares son más fuertes y perjudiciales entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde, por lo que los peques de la casa no debería permanecer al sol en esta franja horaria bajo ningún concepto.
3. Cubre la mayor parte de su cuerpo con ropa adecuada. En el caso de bebés y niños pequeños, se recomienda usar gorra, gafas de sol, pantalones y camiseta con protección… OJO. Si les compras unas gafas de sol, que sean las adecuadas, nunca unas de juguete.
4. Elige un fotoprotector específico para bebés y niños pequeños. Elige una crema solar testada pediátricamente, que cuente con un SPF superior a 50, que proteja adecuadamente de las radiaciones UVA, UVB e IRA, y que tenga en cuenta el tipo de piel del peque. A poder ser, se recomienda que el fotoprotector elegido contengan filtros físicos en lugar de químicos. Y ya sabes: aplícalo cada dos horas y después de cada baño. También es recomendable elegir uno que sea resistente al agua puesto que ya sabemos de sobra que los niños no paran quietos ni un momento.
5. Vigila los posibles efectos del sol en tu bebé. De este modo, podrás detectar a tiempo las señales de impacto solar. Por ejemplo, no dejes pasar signos de nerviosismo, enrojecimiento de la piel, pigmentación… La piel tiene memoria y los daños se pueden manifestar también a largo plazo en forma de envejecimiento cutáneo o mayor riesgo de sufrir melanoma en la edad adulta.. En este sentido, no apliques colonias ni otros cosméticos sobre la piel del niño, debido a la posibilidad de inducir reacciones perjudiciales con la exposición al sol. Y consulta con tu médico o farmacéutico si el niño está tomando medicamentos porque algunos pueden producir fotosensibilidad.
6. Mantén a tu hijo hidratado. Asegúrate de que toma todo suficiente líquido. Dale agua a menudo y alguna fruta. Recuerda que su piel no tiene a esta edad la misma eficacia para regular el control de la temperatura corporal.
7. Elige zonas donde haya sombras o créalas. Arboledas, toldos, sombrillas… Cualquier elemento que proyecte sombra servirá para proteger a tu bebé del sol, aunque recuerda usar el fotoprotector también bajo la sombra, pues el agua y la arena reflejan los rayos de sol y también puede quemar su delicada piel.
8. Consulta los índices ultravioleta e infrarrojos. Antes de la exposición al sol, se recomienda informarse de los niveles de radiación a través de canales como la Agencia Española de Meteorología (AEMT). Esta consulta te ayudará a planificar las actividades familiares al aire libre y a evitar la exposición en aquellos días en que los niveles de radiación son más perjudiciales.
9. No bajes la guardia después del verano. El sol es peligroso durante todo el año, por lo que debes seguir protegiendo a tus hijos también fuera del periodo estival o en días nublados. Además, algunos tipos de nubosidad aumentan la peligrosidad del sol, al igual que la altitud. Estamos muy confundidos si pensamos que la crema solar solo es para el verano.
10. Predica con el ejemplo. Para que tu hijo tome conciencia de la importancia de protegerse del sol, es fundamental que tú también lo hagas. Trata de concienciar a tus pequeños de los riesgos que entrañan las radiaciones dando ejemplo. Esto es más importante que nunca con niños a partir de los 12 años, quienes son más autónomos y es una edad en la que la responsabilidad de la fotoprotección comienza a recaer sobre ellos mismos. Si han visto a los adultos de su entorno exponerse al sol de manera responsable es más probable que hayan adquirido esos hábitos y los sigan aplicando por su cuenta.
Este verano, protege la piel del sol de toda tu familia y disfruta de las vacaciones y los ratitos de ocio en familia.
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