Hidratación en bebés y niños

La importancia de una correcta hidratación en niños y bebés

En la hidratación de los niños intervienen algunos factores como la calidad del agua y la dieta que lleva tu niño.

Mantener a tu bebé hidratado es importante porque el agua es el componente más abundante en el cuerpo humano y supone una parte importante de nuestro peso. No obstante, en los niños, conforme van creciendo también va aumentando la proporción de grasas y calcio y se va reduciendo la de agua. Esta es una razón fundamental por la que debes mantener hidratado a tu pequeño en todas las etapas, pues seguramente has escuchado de los múltiples beneficios que tiene el consumo suficiente de agua para la salud y las funciones vitales del cuerpo de un niño o un adulto.

Otras razones para mantener hidratado a tu bebé:

Es necesario mantener hidratado a tu bebé porque gasta agua con la respiración, el sudor y en las heces y orina. Por lo que una importante cantidad de agua es eliminada cada día de su cuerpecito y debes reponerla.

¿Cuánta agua debe beber un bebé para estar correctamente hidratado?

Pues, la verdad es que establecer una cantidad concreta de agua para un niño cuesta un poco de trabajo, pues, por ejemplo, un día caluroso, en el que el niño suda mucho requiere más agua, contrario a lo que ocurriría en un día frío, pues necesitaría menos agua.

Sin embargo, alguna condición de emergencia como una diarrea, vómitos o fiebre pueden aumentar significativamente la pérdida de líquidos necesitando aumentar su aporte de agua inmediata.

Ahora bien, debemos tener en cuenta que los niños menores de 6 meses deberían tomar solamente leche materna, la cual le aporta todos los nutrientes necesarios, incluida el agua. Un bebé bien alimentado con leche materna no se deshidrata. No obstante, esto no quiere decir que no se le puede dar agua porque sea perjudicial, es innecesario. Sobre todo, a partir de la introducción de la alimentación complementaria, ya que es cuando debemos plantearnos qué tomará nuestro hijo. Aunque sabemos que, la bebida más sana para quitar la sed es una sola, el agua.

Algunas pistas de que tu niño está deshidratado: orina oscura, boca seca, heces muy duras, vómitos o diarrea; le sube la fiebre con facilidad o dificultad para que baje; sudor excesivo, etc. Estas pueden ser claras señales de que tu bebé necesita beber más agua y con más frecuencia de lo habitual. Recuerda que debes ofrecersela, pero no pelear con él si no la quiere tomar. Una solución más creativa sería ofrecerle el agua en un vasito que le guste. Podrías usar la estrategia de emplear vasos entrenadores, diseñados para varias etapas. Los vasos Chicco están adaptados para cada etapa de tu niño.

Etapa 1, Chicco Vasito Entrenamienton + 6 meses. Este vasito de entrenamiento con boquilla blanda semirrígida antimordiscos para proteger su delicada encía. Además, tiene un soporte con manijas que facilita el agarre y les permite beber independientemente.

Etapa 2, Chicco Vaso Smart Boquilla Rigida +12 Meses ROSA. Los vasitos en esta etapa tienen un diseño curvo que se adapta a las manitas de los chiquitines, promoviendo sus habilidades.

Etapa 3, Chicco Vaso Active Termo + 14 meses MORADO. En esta etapa podrás encontrar diseños fabulosos que promueven la creatividad en tu niño. Ideal para llevarlo fuera y mantener la temperatura.

Etapa 4, Chicco Vaso Paseo 18M+ ROSA Y NARANJA ideal para niños mayores de 2 años. Cuenta con un vaso con tapadera para que dejes de preocuparte por los derrames "accidentales" por toda la casa. Además, permite una transición suave y gradual de la succión a la bebida.

Con cada etapa de los vasos entrenadores Chicco, tu niño, no solo disfrutará de sus bebidas, sino que también empezará a sentirse más grande y los padres se sentirán orgullosos y confiados de estar hidratando correctamente a sus peques.

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